Diferencias entre microempresa o pequeña empresa

microempresa y pequeña empresa
Categoría: Pequeño comercio

Tendemos a emplear los conceptos de microempresa y pequeña empresa como si fuesen sinónimos, pero en realidad no es así. Cierto, podría parecer que las microempresas tienen cabida en el mundo de las pequeñas empresas, pero lo cierto es que tienen unas características muy definidas que a su vez pueden conllevar beneficios diferentes.

¿Quieres saber en qué se diferencian? ¡Te lo contamos!

Qué es una microempresa y qué es una pequeña empresa

Hablamos de microempresa cuando la actividad económica es llevada a cabo por menos de 10 personas. Se trata de un modelo de negocio que los clientes viven a diario, ya que implica a la gran mayoría de las tiendas y empresas de servicios, sobre todo en barrios y pueblos. Las microempresas son básicas en el tejido empresarial de nuestro país y además constituyen una gran oportunidad para emprender. Por cierto, tienen un límite de 2 millones de euros de volumen de negocio anual para seguir siendo consideradas como microempresas a los ojos de la legislación española.

 

Por su parte, las pequeñas empresas tienen entre 10 y 49 empleados, lo que implica mayor complicación a nivel administrativo, pero también que se trabaja con un volumen de negocio mayor. En concreto, las pequeñas empresas ven aumentado su límite de volumen de negocio hasta los 10 millones de euros.

 

Una microempresa podrá beneficiarse de determinadas ayudas y bonificaciones no accesibles para las pequeñas empresas, que a su vez tendrán sus propios programas de apoyo. Ahora bien, si hay voluntad de ello, el  objetivo de las microempresas sería crecer hasta convertirse en pequeñas empresas y, por qué no, seguir creciendo a partir de ahí.

 

Para ello, además de ofrecer buenos productos y servicios, es necesario implementar soluciones tecnológicas al negocio, como softwares de CRM o ERP de calidad, que permitan un buen ritmo de crecimiento. También es importante, si se trata de un comercio o establecimiento  de venta de productos o servicios, contar con soluciones de gestión de cobro como las de Cashlogy, que ayudan a profesionalizar el negocio, reduciendo los tiempos requeridos para ciertas tareas administrativas como el cuadre de caja y garantizando que se minimizan ciertos errores

 

Beneficios de una microempresa y una pequeña empresa

Tener una empresa de poco tamaño acarrea muchísimo trabajo y aún más preocupaciones, pero también permite disfrutar de algunos beneficios que no están al alcance de las medianas y las grandes empresas:

 

  • Régimen simplificado de tributación, como el régimen de estimación objetiva (módulos), que simplifica la declaración y liquidación de impuestos.
  • Deducciones y bonificaciones en la Seguridad Social al contratar nuevos empleados.
  • Deducción del Impuesto sobre Sociedades por inversiones en I+D+I (Investigación, Desarrollo e Innovación).
  • Bonificaciones en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados en la constitución de la empresa y en la adquisición de bienes inmuebles.
  • Reducción en el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) al acogerse a regímenes especiales simplificados.
  • Posibilidad de aplicar el tipo reducido de Impuesto sobre Sociedades (15%) durante los primeros dos años de actividad.
  • Exenciones en el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) para microempresas que no superen ciertos umbrales de facturación.

 

Tener claro qué se quiere conseguir con una microempresa o una pequeña empresa es clave a la hora de obtener buenos resultados. Es así cómo se determina qué pasos hay que dar y en qué momento, ¡el secreto está en saber elaborar una buena estrategia de negocio!